Sabes, sería gracioso dar y recibir señales sin puta idea. Triste más bien. Mientras siento el calor del todo el día en mi cuarto -una caja prendida en llamas- allá fuera llovió, allá algo pasó y casi seguro -como de mis suposiciones- entiendo la mascara, la conducta y los mensajes que das, como sea pero justos. Si escribo mi propuesta y nadamás me dedico a leer y tu a escuchar ¿Me acusarás de perverso? Hay palabras que lo pueden describir con menos fuerza, pero el objetivo es tocar fibras delicadas, apostar todo.